lunes, 27 de junio de 2011

Todos podemos tener un día de aquellos: uno de esos días miserables en los que te sientes horrible, malhumorado, solo, y literalmente exhausto. Días en que te sientes pequeño e insignificante, y todo parece fuera de tu alcance. No puedes ponerte a la altura de las circunstancias, y tan sólo ponerte en marcha te parece imposible. En un mal día te puedes poner paranoico y creer que todos estan detrás de ti (aunque esto no siempre sea algo malo). Te sientes tan frustrado y ansioso, que te muerdes las uñas sin parar. Y hasta eres capaz de comerte un enorme pastel de chocolate en un abrir y cerrar de ojo. Esos días te sumerges en un océano de tristeza, estas a punto de llorar y no sabes ni siquiera por qué. En fin, te parece que andas por la vida sin un propósito. No estás seguro de cuánto tiempo más soportarás, y te dan ganas de gritar: ¡que alguien me pegue un tiro, por favor!.No se necesita mucho para tener un mal día. Tal vez, te has despertado sintiendo que no luces bien, te descubres algunas arrugas nuevas, has subido de peso, o te apareció un espantoso grano en la nariz. Quizás olvidaste el cumpleaños de alguien muy importante, o te sacaron un foto en la que te vez peor que nunca. Te pueden haber abandonado, te han echado del trabajo, o has hecho el ridículo en público. Tal vez te han puesto un sobrenombre deprimente, o alguien te ha dado un baño de agua fría. Quizás tu trabajo sea una verdadera molestia. Te pueden estar presionando para que ocupes el lugar de alguien, tu jefe te tiene entre ceja y ceja, y en la oficina te están volviendo loco. Puedes tener un dolor de cabeza demoledor, o una hernia de disco, mal aliento, dolor de muelas, o se te ha escapado un eructo, tal vez tiene la boca seca, o te molesta una uña encarnada. Cualquiera sea la razón, estás convencido de que alguien, allí arriba no te quiere. Entonces, ¿qué puedes hacer?. Bueno, si eres como la mayoría, Te refugiarás detrás de la leve esperanza de que las cosas se arreglan solas. Pasarás el resto de tu vida mirando por encima del hombro y esperando que todo vuelva a estar mal, una y otra vez, mientras te irás volviendo amargo y cínico. O te convertirás en una victima llorosa y patética, hasta que te deprimas de tal manera que te acuestes en el suelo y ruegues que la tierra te trague. Creerás, entonces, que jamás volverán a tocar tu canción. Pero esto es una locura por que sólo eres joven una vez y jamás se envejece dos veces. ¿Quién puede saber las cosas maravillosas que te esperan a la vuelta de la esquina?, después de todo, el mundo está lleno de descubrimientos asombrosos, cosas que ahora ni siquiera imaginas. Perfumes deliciosos, y apetitosos manjares para compartir. Podrías hacerte fabulosamente rico. O acaso convertirte en una gran estrella (algun dia). Suena bien, ¿no?. Pero espera. ¡Aún hay más!. La vida tiene muchas vueltas, y queda todavía muchos juegos por descubrir. Y también el yoga, y el karaoke, y salvajes y alocados bailes exóticos y lo mejor de todo: existe el romance. Que significa miradas soñadoras, dulces tonterías susurradas al oído, tiernos abrazos, besos, más besos, y todavía más besos. Hasta algún que otro mordisco de amor. Y, a partir de allí, bueno, todo puede suceder. Entonces, ¿cómo puedes encontrar esa placentera sensación de estar deslizándote en un tibio baño de espuma?. Es fácil: primero deja de escaparte de todos los temas difíciles. Es hora de hacerles frente. Ahora relájate, respira profundamente (inhala por la nariz y exhala por la boca) y medita, si puedes, o vé a dar un paseo para aclarar tus ideas. Acepta el hecho de que deberás dejar atrás algunas cargas emocionales. Intente ver las cosas desde una perspectiva diferente, quizás eres realmente tú el que se equivocó. Si es así, ten la madurez suficiente como para pedir perdón (nunca es demasiado tarde para hacerlo). Si otra persona ha hecho algo mal, ponte de pié y dile: ”eso no está bien y no voy a aceptarlo”. Es bueno ser enérgico (pero casi nunca es bueno hacer gestos groseros.). Siéntete orgulloso de cómo eres, pero no pierdas la capacidad de reirte de ti mismo (ésto es mucho más fácil cuando te rodea gente positiva). Vive cada dia como si fuera el último, porque un día lo será. No temas morder más de lo que puedas masticar. Corre riesgos. Nunca retrocedas, atrévete a ir hacia adelante. Después de todo, de eso se trata la vida. ¿no?.